Central Norte, una noche soñada y una goleada a pedir de “Boca”

Ni el hincha de Central Norte más optimista podía elucubrar semejante goleada en la víspera del partido con Boca Unidos de Corrientes. Menos aún con el contexto plagado de dudas que precedía a este encuentro.

Pero el cuervo se despachó con una actuación inapelable y una goleada formidable e histórica ante uno de los serios candidatos de la categoría, dejando de rodillas a los correntinos con un incuestionable 6 a 2, demostrando que el Gigante del Norte le sienta bien y que las dos semanas sin jugar recompusieron el semblante de un equipo que venía golpeado, pero que esta vez fue inteligente, explosivo y eficaz.

Con esta aplastante goleada, el equipo salteño desbancó de la punta al aurirrojo, se quedó a 6 unidades del líder Güemes de Santiago del Estero, y con la posibilidad de achicar a tres esa brecha en caso de ganar su partido pendiente con Douglas Haig, en Pergamino.

Central de entrada asumió este partido como un equipo ganador, olvidando los titubeos de las fechas iniciales. Y su goleada se basó en dos claves, al margen de la elocuente efectividad: la concentración y la presión, rasgos que en otras ocasiones no se le vio, cuando le cedía la libertad y el espacio al rival. 

Central se dio cuenta que presionando y bloqueando los circuitos del rival, sin renunciar al juego y a la agresividad a la hora de atacar, era la fórmula.

Pero el primer gol llegó recién a los 31’, cuando Martínez se encontró solo y lo único que hizo fue enfrentar a Aquino y definir a la izquierda del arquero. El gol abrió el partido para Central, que comenzó a encontrar más espacios, a hacerse un picnic y a capitalizar el aturdimiento del xeneize correntino.

Cuatro minutos después, Fabricio Reyes no tuvo más que elevarse tras un centro y llegó el segundo. Y al ver que el rival se desmoronaba llegó al tercero, tras una gran habilitación de Young a un intratable Martínez.

En el complemento, el cuervo no aflojó la marcha y llegaron más goles: otra vez Martínez, para concretar su hat-trick, Arriola y Joel Jiménez para desatar la catarata de goles. En el sprint final llegó el cansancio y los correntinos, que en ningún momento se dieron por vencido, achicaron con dos goles inesperados, uno de ellos en contra de Jiménez, tras pifia de D’Angelo. Pero que de ninguna manera opacaron una goleada implacable.

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